“El Estado provincial llega cuando ya estamos muertas”

En la provincia de Jujuy hubo cuatro femicidios en 22 días y tres en menos de una semana. Fueron asesinadas Gabriela Cruz de 23 años, por su expareja que participó de las marchas para pedir por ella, hasta que confesó el crimen y llevó a los policías al lugar donde estaba el cuerpo; Ceisa Reinaga de 20 años en Abra Pampa, el principal sospechoso tiene 14 años, está imputado y es hijo de una concejal, su padre y su abuelo están detenidos por encubrimiento; Iara Rueda, de 16 años también en Palpalá, cuyo cuerpo fue hallado semienterrado en un campo cercano, el día siguiente a un apagón masivo, por lo cual no hay registro de ninguna cámara que pueda aportar datos para esclarecer el hecho; y Roxana Mazala de 31 años, oriunda de la localidad de Perico, y asesinada por su esposo de 36 años que la envenenó y luego se suicidó. El día anterior ella había participado de la marcha para exigir justicia por Iara.

Dialogamos con Florencia Nieva, militante feminista jujeña, licenciada y docente en antropología. Florencia actualmente realiza labores de capacitación, abordaje y acompañamiento a personas en situación de violencia por motivos de género, hace parte del Movimiento Popular La Dignidad y coordina la Red de Vecinas contra la violencia de género, que nuclea a mujeres de organizaciones sociales, profesionales y voluntarias de barrios populares para acompañar situaciones de violencia por motivos de género. En la entrevista nos cuenta cuál es la situación estructural de violencia contras las mujeres y disidencias en Jujuy, por qué exigen la renuncia del ministro de seguridad Ekel Meyer y la presidenta del Consejo Provincia de la Mujer, Alejandra Martínez; cómo se organizan en en este contexto de recrudecimiento de violencia contra las mujeres y disidencias y también qué pasa con la propia subjetividad cuando en menos de una semana, y al tiempo que te movilizas para reclamar justicia, se suceden tres femicidios. “En la provincia de Jujuy, al ser una zona de frontera, las mujeres nos encontramos en una situación vulnerabilidad extrema. Hay un caso en La Quiaca en el que dos hermanas desaparecieron, las encontraron cruzando la frontera en Bolivia con dos proxenetas que las estaban explotando, volvieron y se fueron de nuevo por amenazas de esta misma gente. Está metida la policía, gendarmería y todas las autoridades dependientes del ministerio de seguridad de la provincia en nuestras desapariciones y en nuestros asesinatos”.

Por Revoluciones

Diseño: Esteban Sambucetti

¿Cómo están?

Florencia Nieva: Entre el lunes y el jueves nosotras íbamos protestando, llegábamos a nuestras casas, nos acostábamos y nos levantábamos con la noticia de una nueva muerte. Así fue entre el lunes y jueves que hubo tres femicidios. Desde la subjetividad nos impactó todo eso, nos unió y nos hermanó, a un movimiento de mujeres y feminismos que es tan heterogéneo en la provincia de Jujuy. Eso habla de la situación de emergencia que estamos viviendo en la provincia, porque no terminábamos de salir de la protesta, del corte y nos encontrábamos con una nueva muerte, con un nuevo asesinato. Yo estuve en el corte de ruta del lunes, protestando porque las busquen a Gaby y a Iara y fue bien impactante enterarnos en ese momento que el cuerpo, que había sido encontrado en un descampado en el barrio 2 de abril, era de Iara. Ahí con la familia, con los vecinos y vecinas. Es algo que me voy a llevar por siempre, y que hasta viejita me voy a acordar de ese momento, de dolor y bronca. No me lo voy a olvidar nunca. Ahí un rato antes nos había hecho recagar los policías.

¿Cómo es la cotidianidad que se vive si sos mujer en Jujuy?

FN: Estructuralmente hay una situación de violencia sistemática hacia las mujeres y el colectivo de la diversidad, no podemos salir a la calle sin pensar que quizás no volvamos a nuestras casas. Esta situación se ve agravada por la cuarentena y la pandemia, que nos impide, cuando tenemos una situación de violencia por motivos de género, salir de nuestra casa y buscar algún refugio. Las políticas publicas complejizan y hacen más difícil esa cotidianidad sobre todas las que viven situaciones de violencia y también sobre las que acompañamos y orientamos, de manera comunitaria, no desde un lugar estatal, las situaciones de violencia. Tenemos la Secretaría de paridad de género y el Consejo Provincial de la Mujer, pero no funcionan. Si bien el personal está completamente atestado de casos, las abogadas que trabajan ahí no responden, imagino que por una cuestión de negligencia o porque están plagadas de casos y no dan abasto. El gobernador, y desde el Ministerio de Seguridad no tienen perspectiva de género alguna. Esa es la cotidianidad con la que vivimos. Las organizaciones sociales somos quienes nos tenemos que hacer cargo de esa ausencia estatal en la provincia, acompañando con voluntarias profesionales y vecinas de los barrios populares. En esta provincia se genera una ruta crítica muchísimo mayor que las que tienen en otras provincias, entonces muchas veces las mujeres desisten de denunciar porque se ven atravesadas en esa espiral burocrática a las que las somete el Estado. Es cada vez más difícil ser mujer y es una situación de miedo constante, actualmente de bronca, de dolor. En este marco que se sucedieron tres femicidios en menos de una semana, y cuatro en 22 días hay una bronca organizada, hay una organización en la que está al frente el movimiento feminista. Estamos a la expectativa y a la espera de una respuesta de parte de los funcionarios estatales.  

¿Cuál es la situación en Jujuy en términos de violencia contra las mujeres?

FN: Completando lo anterior, en la provincia existe una situación estructural de violencia, de disciplinamiento patriarcal y de justificación social también de esas situaciones que terminan con el femicidio como consecuencia última de una violencia machista y patriarcal. Se ve muy agravada porque existe una cultura arraigada super machista y conservadora que estigmatiza a los movimientos de mujeres que nos vemos obligadas a exigir políticas públicas acordes y ese conservadurismo que se tiene en la sociedad también es acrecentado por una ausencia estatal. Somos las organizaciones sociales y feministas las que estamos en primera línea en el abordaje y acompañamiento, no sólo desde una perspectiva seguritista como la tiene el estado provincial de abordar solamente las urgencias, y por eso llega cuando ya estamos muertas, sino también de capacitación y acompañamiento comunitario desde una perspectiva más horizontal, y desde propuestas y proyectos que surgen desde las mismas compañeras de los barrios populares. En ese sentido no tenemos ayuda alguna y de hecho somos estigmatizadas todo el tiempo por el gobierno provincial que anoche salió a decir que en las manifestaciones hay infiltrados, que politizamos la protesta. La violencia contra las mujeres y diversidades es política. Esa es básicamente la situación en términos de violencias contra las mujeres.

¿Cómo se están organizando para repudiar y pedir que paren de matarnos y por qué se está pidiendo la renuncia de la presidenta del Consejo Provincial de la Mujer, Alejandra Martínez y el ministro de seguridad Ekel Meyer?

FN: Lamentablemente la realidad nos esta sobrepasando todo el tiempo. Venimos con jornadas desde el domingo con rastrillajes y desde el lunes con medidas como cortes de ruta, cortamos la ruta nacional N° 66, hubo represión a la mañana, hubo represión a la noche. Hay marchas en la ciudad de Palpalá y en toda la provincia, hubo puebladas en la ciudad de Palpalá, el miércoles en la ciudad de Jujuy hubo una marcha de más de 10.000 personas con organizaciones sociales, con movimientos feministas, con sindicatos y personas autoconvocadas que reclamamos justicia. En primer lugar, lo que estamos exigiendo nosotras es la renuncia de Alejandra Martínez. Tuve la posibilidad de hablar con ella en un zoom y preguntarle qué a que se destinaba el presupuesto que tienen de violencia por motivos de género y cuál era la suma, no supo responder en ningún momento, tiró algunos números, pero no pudo explicar qué es lo que se hace con la plata y cuánta plata hay destinada. Se está pidiendo su renuncia por su incompetencia y su inoperancia. Se pide también la renuncia de Ekel Meyer, ministro de seguridad. El martes, cuando aparecen las dos chicas asesinadas, Iara y Roxana, Gerardo Morales no dice nada, el miércoles explota la provincia y el jueves tiene que salir a dar explicaciones. Presentan un proyecto de ley y Ekel Meyer en esa conferencia de prensa le hecha la culpa a Roxana Mazzala, víctima de femicidio por parte de su marido que fue femicidio seguido de suicidio, porque él ya tenía una perimetral y ella estaba por sus propios medios con él. Entonces, para este ministro, como ella estaba voluntariamente con esa persona, el Estado no tiene culpa alguna. El tipo no tiene capacidad ni perspectiva de género alguna para conocer lo que es el círculo de la violencia y para conocer la ruta crítica de esa mujer que denunció y no pasó absolutamente nada. La perimetral fue eludida completamente. No tienen perspectiva de género, el ministro de seguridad mandó a reprimir las protestas. Estamos pidiendo en primer lugar la renuncia de estas dos personas, y en segundo lugar que se generen políticas públicas que aborden la violencia por motivos de género, no solamente desde una perspectiva seguritista, abordando las urgencias, sino también de capacitaciones, implementación de la Ley Micaela, implementación de la ley Brisa para hijes de las víctimas de femicidio, que se incorpore a las organizaciones sociales que venimos acompañando. Se está exigiendo apertura de los juzgados especializados en violencia de género, atención presencial y de manera urgente de las personas que están avocadas a el abordaje de situaciones por motivos de género, y sobre todo, la apertura y el funcionamiento real de refugios y la implementación efectiva de las leyes que ya existen y a las que Jujuy ya se adhirió. Como la ley Micaela que es fundamental para regir también la actuación de personas que están abocadas a estas funciones.

¿Cuál es la respuesta estatal?

FN: La policía, al igual que la bonaerense y la metropolitana, lejos de buscar, de tener celeridad en la búsqueda de mujeres y en general de personas desaparecidas, muchas veces es cómplice. Nosotras denunciamos que el día anterior a la aparición del cuerpo de Iara Rueda, el domingo a la noche, en el barrio donde se la encontró, hubo un apagón masivo, por lo tanto no funcionaron las cámaras. Ese día a la tarde se había hecho un rastrillaje, no por parte de la policía sino por parte de los vecinos que con palo y machete fueron a buscar a estas chicas desaparecidas, y oh casualidad al otro día, sin registro de nada porque no andaban las cámaras, aparece el cuerpo de Iara semienterrado. La policía lejos de buscar a las mujeres y a las personas en general desaparecidas, tiene una acción y una complicidad que se viene denunciando hace muchos años, desde el 2011 por lo menos con la aparición del cuerpo de Kathy Vilte, que fue brutalmente asesinada y sus femicidas están libres actualmente. Existe una complicidad con las redes de trata y prostitución con la policía. En la provincia de Jujuy, al ser una zona de frontera, las mujeres nos encontramos en una situación vulnerabilidad extrema. Hay un caso en La Quiaca en el que dos amigas, Antonella Ramos y Celeste Mendoza, desaparecieron. Tres meses después las encontraron en Potosí, siendo explotadas. Volvieron y luego una de ellas se fue de nuevo por amenazas de esta misma gente. Está metida la policía, gendarmería y todas las autoridades dependientes del ministerio de seguridad de a provincia en nuestras desapariciones y en nuestros asesinatos.

¿Existen políticas públicas para frenar la violencia?

FN: El miércoles por la mañana, Gerardo Morales, Ekel Meyer y Alejandra Martínez salieron a presentar un proyecto de ley a las apuradas, de creación de una comisión interministerial de abordaje de mujeres y personas de la diversidad desaparecidas; eso ya existe, sólo que no se cumple, así que fue solamente una lavada de cara para las familias que no dan más de haber perdido a sus hijas, sus hermanas y sus sobrinas.

La provincia esta adherida a la mayoría de las leyes, a la 26485 (Protección Integral a las Mujeres), tiene una ley provincial de violencia familiar, está adherida a la 27499 (Ley Micaela) pero no se reglamenta ni se implementa. En enero se dieron un par de capacitaciones desde la universidad a los diputados y diputadas, pero no así al personal que trata directamente con las personas que están en situación de violencia por motivos de género. Está también la ley de identidad de género pero no se cumple para nada. Está la Secretaría de paridad de género, y el año pasado se creó el Consejo Provincial de la Mujer. Según elles tienen cantidad de defensas, de abogades, de etc, pero no hay un numero certero de absolutamente nada, y son políticas que abordan de manera completamente superficial las situaciones de violencia, así que esas políticas públicas no se cumplen. Lo del proyecto de ley que salió fue una lavada completa de cara. Hay 33 proyectos cajoneados que tienen que ver con el abordaje en materia de violencia de género.

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